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Photographs & Memories #63
Brigitte Bardot & Marcello Mastroianni on the set of “Vie Privée”, directed by Louis Malle, 1962. Photograph by Raymond Depardon
This Song #173
“Long Road Ahead”, compuesta por Delaney Bramlett, Bonnie Bramlett y Carl Radle. Interpretada por Jim Ford en incluida en su único y delicioso álbum “Harlan County”, publicado por Sundown Records en agosto de 1969.
Les Quiero Vivos
Uno de los grupos que más lamento no haber podido disfrutar en directo, es Allman Brothers Band. Su disco “At Fillmore East” es todo un monumento y ejemplo de lo que una banda debe dar en un concierto. Precisamente les he encontrado en un concierto en el mismo Fillmore East, la sala de conciertos neoyorquina del promotor Bill Graham que sobrevivió solamente tres años. Pero allí se ecelebraron conciertos inolvidables: Jimi Hendrix, John Lennon con Frank Zappa y The Mothers of the Invention, The Byrds, Van Morrison…..
Aquí está la banda de los hermanos Allman, tocando el 23 de septiembre de 1970, siete meses antes de grabar su obra cumbre del directo.
Aires cálidos del Sur.
La Baronesa Del Jazz
Kathleen Annie Pannonica Rothschild, más conocida como Pannonica Rothschild fue una aristócrata británica, nacida en el seno de la familia más rica de su tiempo. Casada con un héroe de la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, el barón Jules de Koenigswarter (del cual se divorció durante los años cincuenta), se convirtío, una vez que huyó a Nueva York, en una mecenas del por entonces floreciente “be bop”. Fue íntima amiga de Thelonious Monk (de hecho, estuvo locamente enamorada de él) y proteegió a otros músicos de renombre, como Charlie Parker.
Su vida merece una atención intensa. Y, mientras no lo supriman por derechos de autor o “copyright”, aquí tenemos un documental luminoso sobre su labor como protectora de una de las corrientes más gloriosas de la música del siglo XX.
Mi Athletic
Mi Athletic siempre irá asociado a esta imagen. Hoy he vuelto al pasado. Como la ya rancia y sobada magdalena de Marcel Proust, esta imagen provoca recuerdos y sentimientos, si bien muchos de ellos primarios, que me acompañarán toda mi vida. Ganemos o perdamos, los sentimientos, las emociones siempre brotarán en la sima insondable de mi alma. A borbotones muchas veces. Pero siempre latentes, como la actividad de un viejo volcán.
Hoy vuelvo a ser un chaval entusiasta. Una auténtica razón para ser, momentáneamente, feliz. Puede ser una gilipollez. Pero gilipolleces como ésta pueden alegrarte un día. Que no es poco.
Photographs & Memories #62
Alternate cover shot for “All Things Must Pass”. Photograph by Barry Feinstein. Friar Park, Henley- On- Thames, Oxfordshire, England. 1970
I’m Younger Than That Now
La Linterna Mágica #15
Ya no se hacen musicales en el cine. Un género que vivió una etapa gloriosa, ya no se consume. La demanda de musicales se ha agotado, prácticamente. Un género desechado.
En los años treinta, la elegancia innata, aún a pesar de su cara de palo, de Fred Astaire provocó las ilusiones de un público voraz que deseaba ardientemente ser seducido por los sombreros de copa y los vestidos vaporosos de Ginger Rogers. Incluso la acidez vitriólica de los hermanos Marx era compensada con la inserción de números musicales (entre los que siempre destacaba el inefable Harpo acariciando su inseparable instrumento).
Durante los últimos años cuarenta y primeros de los cincuenta, precisamente un aliado de los Marx (actuó frecuentemente con ellos en el circuito habitual de espectáculos de vaudeville, en sus comienzos), Arthur Freed se hizo cargo, como productor en la Metro Goldwyn Mayer, de una unidad que pasaría a ser artísticamente revolucionaria. Su unidad de producción revolucionó el musical: alejándose de rutinarios números de baile enlatados y encorsetados entre las madejas de una historia frecuentemente insulsa, introdujo el concepto de que la historia no se desligara de los números musicales. Y la historia, además, importaba.
Aliado con el gran director y coreógrafo Stanley Donen (Donen fue un director destacable, no solamente por sus productos musicales) y con el no menos grande Vincente Minelli, fue el principal instigador de películas inolvidables: “An American In Paris” “The Band Wagon”, “Royal Wedding”, “It’s Always Fair Weather”.
Pero la máxima perfección la alcanzaron (Donen, Gene Kelly y el propio Freed) con “Singin’ In The Rain”. Y no estoy hablando de la perfección técnica de la película, sino de un aura indefinible que convierte esta película en un milagro.
Es una película que habla del cine, que habla del cine por dentro, que se mofa de muchas artimañas de productores y estudios. Y, además, fue un musical concebido única y exclusivamente para el cine, no basándose en obras teatrales de Broadway. Al mando, Gene Kelly esbozó y ejecutó números absolutamente inmortales que pertenecen ya a la cultura popular de todo el mundo.
Pero por lo que amo a “Singin’ In The Rain” es, sencillamente, su canto a la alegría de vivir. Me emborracho de su aroma cada vez que me hundo en pesimistas y dolientes vivencias. Es una película imprescindible como objeto de arte: enseña la cara amable de la existencia, exultante de fiero optimismo.
La vida siempre se merece una última oportunidad cada vez que contemplo a Gene Kelly chapotear bajo la rareza de una lluvia torrencial en California.
This Song #172
“Hier Encore”, compuesta por Charles Aznavour y Georges Garvarentz. Interpretada por Charles Aznavour. Publicada por Barclay en 1964.
Hier encore,
J’avais vingt ans,
Je carressais le temps,
Et jouais de la vie,
Comme on jour de l’amour,
Et je vivais la nuit,
Sans compter sur mes jours,
Qui fuyaient dans le temps,
J’ai fait tant de projets,
Qui sont restés en l’air,
J’ai fondé tant d’espoirs,
Qui se sont envolés,
Que je reste perdu,
Ne sachant où aller,
Les yeux cherchant le ciel,
Et le coeur mis en terre,
Hier encore,
J’avais vingt ans,
Je gaspillais le temps,
En croyant l’arrêter,
Et pour le retenir,
Même le devancer,
Je n’ai fait que courir,
Et me suis essouflé,
Ignorant le passé,
Conjuguant au futur,
Je précédais de moi,
Toute conversation,
Et donnait mon avis que je voulais le beau,
Pour critiquer le monde,
Avec désinvolture,
Hier encore,
J’avais vingt ans,
Mais j’ai perdu mon temps,
A faire des folies,
Qui ne me laissent,
Au fond,
Rien de vraiment précis,
Que quelques rides au front,
Et la peur de l’ennui,
Car mes amours sont mortes,
Avant que d’exister,
Mes amis sont parties et ne reviendront pas,
Par ma faute,
J’ai fait le vide autour de moi,
Et j’ai gâché ma vie,
Et mes jeunes années,
Du meilleur et du pire,
En jetant le meilleur,
J’ai figé mes sourires,
Et j’ai glacé mes pleurs,
Où sont-ils à présent,
A présent,
Mes vingt ans.
Photographs & Memories #61
Interviewer: “Is Ringo the best drummer in the world?”
John Lennon: “Ringo isn’t even the best drummer in The Beatles”















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