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En Busca De la Música Del Diablo
“Robert Johnson was like an orchestra all by himself. Some of his best stuff is almost Bach-like in construction … a brilliant burst of inspiration.” Keith Richards
Robert Johnson siempre ha estado envuelto en un halo de misterio, sumido en la incógnita, objeto de leyendas de todo tipo. Johnson fue el arquetipo de cantante e intérprete de blues del Delta del Mississippi: grabó 29 canciones en toda su carrera, entre 1936 y 1937, para la American Recording Corporation; en total once discos de 78 r.p.m. Sería suficiente para considerar su valiosa contribución a la música popular del siglo XX.
Quizás porque no concedió ni una sola entrevista en su vida, porque solamente existen testimonios indirectos sobre su tortuosa vida de músico itinerante, Johnson siempre ha ejercido una fascinación irresistible sobre músicos, a su vez, absorbidos por el magnetismo hipnótico del blues.
Este documental, de 1991, “Search For Robert Johnson” intenta escarbar en la leyenda y, en definitiva, se recrea en ella: bajo la dirección del bluesman blanco John Hammond Jr. y con la colaboración de Eric Clapton, Keith Richards y los músicos del Delta Johnny Shines y David Edwards (quienes recrean la música de Johnson), el documental es un ejercicio realmente conseguido sobre el significado de un músico que ha tenido una influencia gigantesca en músicos de toda la variedad de estilos.
El autor de “Sweet Home Chicago”, “Come On In My Kitchen” o “Ramblin’ On My Mind”, el intérprete desgarrador, poseedor de un lamento singular y un guitarrista innovador. Añádase a ello, una vida disoluta, imprecisa, vagabunda, errante…..moldeada por relatos próximos a fábulas urbanas y espirituales….y tenemos a una de las figuras más atrayentes y explotadas de la música popular norteamericana.
This Song #201
“Lend Me Your Comb”, compuesta por Kay Twomey, Fred Wise y Ben Weisman. Interpretada por Carl Perkins “The Rocking Guitar Man”, publicada como cara B de su single “Glad All Over”, por Sun Records en diciembre de 1957.
Lend me your comb,
it’s time to go home.
I got to go past,
my hair is a mess
Your mammie will scold,
your pappie will shout.
Unless we come in
the way we went out.
Kissing you was fun honey
but thanks for the date.
But I must come to run honey,
but you know baby it’s getting late.
Just wait till I say:
my darling,
lend me your comb.
We got to go home.
Kissing you was fun honey
but thanks for the date.
But I must come to run, honey.
but sugar, it’s getting late.
Just wait till I
say: my darling,
lend me your comb.
We got to go home.
El Código Cosimo
La importancia de Cosimo Matassa, hijo de sicilianos emigrantes a los Estados Unidos, es inconmensurable. Este oriundo de Nueva Orleans “sencillamente” fue el artífice del mejor Rhythm and Blues que se produjo desde finales de los años cuarenta hasta principios de los setenta, en la ciudad creciente del sur estadounidense.
Propietario de cuatro estudios de grabación, y, ante todo, ingeniero de sonido autodidacta, fue un cazatalentos inigualable y un pergeñador de grabaciones épicas e inolvidables. El gran Mack Rebennack, “Dr John” declaró sobre Matassa: “Preparaba todo lo necesario para grabar y raramente movía alguna cosa. Desarrolló lo que se conoce como el “Sonido Cosimo”, que se componía de una batería sólida, un bajo consistente, un piano ligero, una guitarra potente y un sonido ligero de viento, con una voz solista fuerte. Fue el comienzo de lo que, más tarde, llegó a conocerse como el sonido de Nueva Orleans”.
Por su estudio pasaron Little Richard, Fats Domino, Lee Dorsey, Aaron Neville, Robert Parker, Professor Longhair, Big Joe Turner o Allen Toussaint. Bajo su dirección y coordinación trabajaron los mejores músicos de la ciudad: el pianista James Booker, el baterista Earl Palmer, los saxos Alvin “Red” Tyler o Lee Allen y el gutarrista Ernest McLean ……por nombrar los más ilustres.
Ahora en http://cosimocode.com/ , una intrépida página web dedicada a su sonido, su vida y, ante todo, al ejemplo deslumbrante de la música que ayudó a elaborar se puede hacer uno a la idea de la maravillosa aportación de un hombre sensato, humilde y con una avezada dote natural para detectar auténticas obras de arte.
Obras de arte de no más de tres minutos de duración. Eso que se llaman canciones.
Y, ni más ni menos, que en Nueva Orleans.
El forjador de una de las músicas más trepidantes y de mayor influencia para aquello que llaman rock.
Visiten la página: un auténtico placer de dioses al alcance de cualquiera.
Rhythm Power
Conocí musicalmente a Richie Havens a partir del disco de celebración del 30 aniversario de la carrera artística de Bob Dylan, publicado en 1993. Por allí desfilaron interpretaciones sublimes (otras no tanto) del repertorio del de Minnesotta, pero recuerdo, con un brillo particular y completamente cautivador, la versión que Havens realizó de “Just Like A Woman” (incluida originalmente en su álbum de 1967 “Mixed Bag”).
Su capacidad rítmica en su guitarra acústica (su guitarra englobaba el efecto de una banda al completo) y su voz grave y de efecto poderoso, su manera de apropiarse completamente de una canción ajena. Efectos fulminantes en mi sensibilidad.
Havens, casualmente, abrió el posteriormente manoseado, explotado y manipulado festival de Woodstock de 1969 con una actuación de tres horas, completamente improvisada: alcanzó la cima de su popularidad, después de que se hubiera bregado en el circuito folk estadounidense y hubiera publicado, por entonces, ya cinco álbumes.
Particularmente apreciado por sus versiones de otros, Havens se fue de este mundo material en el día de ayer a los 72 años.
Poderío rítmico. Un músico intenso.
This Song #200
“Old Forgotten Soldier”, compuesta e interpretada por Harry Nilsson. Incluida en su álbum “Pussy Cats”, publicado por RCA Victor en agosto de 1974.
Reaching for a butterfly
Old soldiers never die
And the gun against their shoulder
Well, it gets a little older
And just like that old shoulder
It just gets put away
Well, I’m an old, forgotten soldier
Since they put an end to war
And I like to tell my story
But you don’t wanna hear about the war
I’m an old, forgotten campaign hero
Left without a cause
Because, they took away my wars
I’m an old, forgotten railroad
A broken, lonely ammo-train
And my rusty ammunition
Has been left out in the rain
I’m an old, forgotten part-time doughboy
I tried to save the world
The world was round
We fired around
Heard all around the world
I’m an old, forgotten campaign hero
Left without a cause
Because, they took away my wars
I’m an old, forgotten railroad
A broken, lonely ammo-train
And my rusty ammunition
Has been left out in the rain
Los Amantes Modernos
Jonathan Richman fue un refrescante descubrimiento durante mi primera juventud. Un conocido de mi ciudad volvía de estudiar un año en Boston, en EEUU: allí Richman era toda una leyenda, aunque aquí circulaban ya discos de los Modern Lovers entre los entendidos más exquisitos, mayores que yo.
Desde entonces, Richman siempre ha sido un músico a seguir de cerca, con una carrera ciertamente irregular. He asistido a conciertos suyos inolvidables y a completos fiascos de auténtico bochorno.
Pero siempre conservaré esa luminosidad refrescante de sus discos de los setenta con los Modern Lovers.
Un concierto en la televisión holandesa en el que los Modern Lovers vivían sus últimos momentos de gloria (el grupo de Richman había sufrido variaciones sustanciales y las seguiría sufriendo, a capricho de la voluntad errática de Richman que también optó por su camino en solitario).
1978.
The Joy Of A Genius
El pianista de Jazz Billy Taylor, solía decir de Erroll Garner, otro pianista de jazz: “Era capaz de ser tremendamente popular sin comprometer su integridad como músico”. En eso radicaba la alegría, la felicidad del genio.
Erroll Garner ha sido uno de los pianistas más influyentes en varias generaciones de músicos y, quizá, uno de los más populares músicos de jazz de toda la historia. Su capacidad de comunicación con el público era extraordinaria y tenía la rara habilidad de meterse a todo tipo de público en el bolsillo.
Músico sin formación – nunca supo leer música -, supo explotar sus cualidades y su sensibilidad hasta que un infarto acabó con su vida a los 53 años.
Reconozco que a Garner he llegado tarde. Absorbido por mi fascinación por Tatum, Hines o Wilson tengo una asignatura pendiente con él. Horas de gozo incalculables.
Fuera de esnobismos impostados, Garner elevó el arte del piano a cumbres estilísticas absolutamente únicas, basándose en un sentido excepcional de la melodía. Su expresividad cautivadora, su forma vanguardista, ecléctica se puede contemplar y escuchar en toda su gloria en este programa para la BBC, grabado en 1964, junto a su fiel baterista Eddie Calhoun y Kelly Martin al contrabajo.
Garner personificaba la alegría desbordante de tocar un instrumento.
Pale Blue Eyes
En 1971, a los 55 años, Sinatra pronto anunciaría su retiro. Obviamente, fue uno de los muchos anuncios que realizó a lo largo de su carrera, todos incumplidos, destinados a mantener la llama de su leyenda.
Su leyenda tiene fundamento. Si existiera una definición académica – que la habrá, seguramente – de cómo se debe cantar, de cómo explotar los recursos de una voz de manera impecable, sin duda se resumiría en un nombre y un apellido, Frank Sinatra.
Sinatra siempre ha ocupado un espacio sentimental reservado en mi educación vital. Pertenece a una esfera tan íntima de mi vida, que ni siquiera cuestiono sus chapuzas artísticas. Evidentemente, su calidad era tan superior, tan elegantemente sublime que pervive en una suerte de limbo intocable en mis predilecciones.
No he podido resistir el impulso irrefrenable de compartir este concierto en el Royal Festival Hall de Londres. No abundan en el milagroso artefacto de youtube, conciertos de La Voz de una calidad tan irreprochable como éste.
55 años y pendiente de su retiro.
El tipo fue tan afortunado que, incluso, toda una princesa hizo los honores de presentar este concierto en el que Frank destila todo su poderoso encanto.
Honky Cat
Siempre confié en Elton John. A pesar de todas las críticas virulentas, a pesar de su propensión a la extravagancia más hortera, a pesar de sus descalabros musicales más deleznables (que los tiene y muy destacados), es un compositor e intérprete de una calidad inusual.
Desde su debut en 1969, John encadenó, “in crescendo”, discos de una calidad asombrosa. Su época de gloria, puede resumirse en los primeros cinco años de los años setenta. Luego, comenzó un vergonzoso y bochornoso declive, con débiles destellos de calidad.
En 2001 sorprendió con un trabajo impecable, de una calidad insospechada ya para los desmemoriados que se atrevían a comparar a Elton John con un, digamos, Julio Iglesias. Con la publicación de “Songs From The West Coast” ese año, Elton John pegó un puñetazo en la mesa y reafirmó su pofesionalidad y calidad artística. Volvió a basar sus canciones en la calidad rítmica de su piano y siguió componiendo con el letrista Bernie Taupin.
En 1974, como conciertos especiales de la época navideña (cinco conciertos consecutivos en el Hammersmith Odeon de Londres), Elton John apareció con su banda, aquélla que do solidez y consistencia al sonido de sus álbumes más esenciales: el baterista Nigel Olsson, el guitarrista Davey Johnstone y el bajista Dee Murray junto con el indispensable Ray Cooper (músico de sesión, percusionista adorado por la pléyade mayor de la aristocracia musical, sobre todo británica).
Un mes antes, apareció junto con John Lennon en un concierto que se convertiría en histórico: Lennon no aparecería nunca más sobre un escenario.
Aquí le tenemos en uno de esos bolos. Huyan de prejuicios instalados en los tópicos más cruelmente manipulados.
Este tipo fue indispensable. A veces, con trabajos y canciones de una brillantez inaudita, vuelve para demostrarlo.
This Song #199
“This Guy’s In Love With You”, compuesta por Burt Bacharach y Hal David e interpretada por Herb Alpert. Publicada como single en abril de 1968, por A&M Records.
This guy’s in love with you
You say this guy
This guy’s in love with you
Yes I’m in love
Who looks at you the way I do
When you smile
I can tell
We know eachother very well
How can I show you
I’m glad
I got to know you
‘Cause
I’ve heard some talk
They say you think I’m fine
Yes I’m in love
And what I do to make you mine
Tell me now, is it so
Don’t let me be the last to know
My hands are shaking
Don’t let my heart be breaking
‘Cause
I need your love
I want your love
Say you’re in love, in love
With this guy
If not I’ll just die
(Trumpet interlude)
Tell me now, is it so
Don’t let me be the last to know
My hands are shaking
Don’t let my heart be breaking
‘Cause
I need your love
I want your love
Say you’re in love, in love
With this guy
If not I’ll just die














me taRaRean