Forjas Pasionales


Crystals

Hay amistades forjadas durante muchos años que no responden a la ortodoxia ni al dogma relacionado con el concepto mismo de la amistad. Un concepto, o por mejor decir, un sentimiento y una realidad absolutamente desvirtuada en los tiempos que corren. El espejismo en el que vivimos desvía nuestra atención hacia elementos completamente accesorios y tendemos a olvidarnos de lo que es esencial, del núcleo gordiano de lo que realmente importa en esta vida tan vilipendiada, tan maliciosamente sobornada y mangoneada.

Esta amistad, por así llamar a una relación que, en realidad y en puridad, no cabría en la etiqueta, se ha ido construyendo a través de infinitas escuchas radiofónicas por más de veinticinco años. Descubrí a Juan de Pablos en mis ya lejanos años de carrera universitaria cuando, para mitigar la desgana y el tono gris de las tardes invernales de estudio, sintonizaba su ya eterno “Flor de Pasión” y me entregaba con deleite al luminoso descubrimiento de grupos, intérpretes desconocidos, muy alejados de los prejuicios musicales encorsetados de mi primera juventud, época rematadamente estúpida, contemplada, ahora, con conmiseración y condescendencia.

Juan de Pablos supuso, en esa época bobalicona pero fascinante, en la que el criterio va formándose a trompicones y en la que la vida cotidiana se siembra de incesantes descubrimientos, el maestro de ceremonias, el amigo mayor que te guía hacia caminos hasta entonces vedados, sobre los que deambularás toda tu vida. El amigo que hace surgir emociones que se aferran para siempre en tu sensibilidad y que ya forman parte indisoluble de tu personalidad y de tu bagaje sentimental, tu equipaje.

A Juan de Pablos le debo muchas cosas y no solamente musicales. Esas cosas, fuera del estricto sentido musical, prefiero no airearlas. Llevo con él 25 años, de manera intermitente; sé de sus defectos, conozco sus debilidades, sus desvaríos…….me identifico en muchas de sus emociones, no comparto elecciones musicales, me adhiero incondicionalmente a otras………Me ha enseñado a mantener la individualidad, a mantenerse inconmovible frente a fórmulas artificiales, a reafirmarse en lo que uno entiende, comprende, discierne, siente.

Juan de Pablos ha sido quien me descubrió, ya en terrenos estrictamente musicales, a los grupos de chicas de los primeros sesenta (mis amigos, por aquel entonces, no podían comprender mi interés desmedido por esas melodías adictivas y sus arreglos sofisticados), me reafirmó mi amor por Carole King, me enseñó a apreciar a James Taylor, a Honeybus, a Lovin’ Spoonful………

Maestros musicales los he tenido, fuera y dentro de las ondas, no dogmáticos, persuasivos y sugerentes. Pero hay pocos que hayan sabido transmitir la libertad, el disfrute, la pasión, el amor por la música. Y Juan de Pablos, infaliblemente, está entre ellos.

Categorías:múSica, peRsonaL

La Belleza Del Dolor


T-Model (James Lewis Carter) Ford

T-Model (James Lewis Carter) Ford

La vida es la materia de la que se nutren las más elevadas manifestaciones artísticas, conmovedoras, en muchos casos aterradoramente intensas. Es la vida, sobre todo en su dolorida encarnación, en abismos agónicos en los que uno se sume después de poder enfrentarse a realidades propias del horror, la que provee de materia dúctil al alma febril, inflamada, delirante. Es el dolor, en muchos casos, el mensajero infalible de verdades desnudas, que muestran el verdadero rostro después de zafarse tras apariencias amables.

James Lewis Carter Ford es un ejemplo de la expresión bella del dolor. La belleza agónica que proclama abiertamente la alegría de vivir “Fue una vida dura. Trabajábamos todo el día. No jugaba con niños. No pisé la escuela. Nos poníamos lo que nos daba la gente”. Lewis fue un niño negro en Forest, una localidad de central Mississippi hace ochenta años. Sirvió en prisión durante diez años acusado y sentenciado por asesinato “en defensa propia”.

Cuando su quinta mujer le abandonó, en su cincuentena, se aferró a la técnica de la guitarra con la necesidad de ahuyentar sus demonios, espoleados por el alcohol, embravecidos por la decepción y el descubrimiento de la falacia del comportamiento humano en su estupidez. Fue en Greenville, también y todavía en Mississippi, en donde comenzó a desarrollar su explosión vital tocando con celebridades locales del blues como Roosevelt “Booba”Barnes y colaborando regularmente con el harmonicista Willie Foster en fiestas locales y verbenas sureñas.

No fue hasta los años noventa del siglo XX cuando “T – Model” Ford (como llegó a ser conocido) pudo entrar en un estudio de grabación. Cuando menos, con un carácter difícil (algunos músicos de su primer álbum aclararon más tarde que “tocaron en contra de su voluntad”) Carter Ford fue capaz de afianzar un estilo crudo hasta el extremo, rancio, áspero, definitivamente brutal. Grabando para Fat Possum Records que publicó cuatro de sus discos, alcanzó respetabilidad entre el público de blues, proliferando sus actuaciones en directo que se convirtieron en legendarias: su actitud descarada, su falta de ortodoxia, su airada originalidad, su botella siempre a mano.

Hace unos días, uno de los últimos exponentes del blues del Norte del Mississippi huyó de este mundo material, se alejó de sus miserias, de ese sentimiento del dolor que supo elevar a máximas cotas de belleza. El dolor transformado en pasión vital.

T-Model (James Lewis Carter) Ford, blues musician, born 20 June 1924; died 16 July 2013

Categorías:Blues Power, múSica

This Song #208


dionne1

“Walk On By”, compuesta por Burt Bacharach y Hal David e interpretada por Dionne Warwick. Publicada como single por Scepter Records el 26 de abril de 1964.

If you see me walking down the street
And I start to cry each time we meet
Walk on by, walk on by

Make believe
That you don’t see the tears
Just let me grieve
In private ‘cause each time I see you
I break down and cry

Walk on by (don’t stop)
Walk on by (don’t stop)
Walk on by

I just can’t get over losing you
And so if I seem broken and blue
Walk on by, walk on by

Foolish pride
That’s all that I have left
So let me hide
The tears and the sadness you gave me
When you said goodbye

Walk on by (don’t stop)
Walk on by (don’t stop)
Walk on by (don’t stop)
Walk on

Walk on by, walk on by
Foolish pride
Is all that I have left
So let me hide
The tears and the sadness you gave me
When you said goodbye

Walk on by (don’t stop)
Walk on by (don’t stop)
Now you really gotta walk on by (don’t stop)
Baby never even see the tears I cry (don’t stop)
Now you really gotta walk on by (don’t stop)

Categorías:múSica

Entraña Artística

septiembre 24, 2013 Deja un comentario

Oscar y Los Profesionales. Foto de Dani Conde

Oscar y Los Profesionales. Foto de Dani Conde

La virtud mercantilista predomina sobre las entrañas artísticas, la honestidad musical en este caso. He escrito mucho sobre semejantes injusticias. Pero el arte, desde tiempos que parecen haberse convertido ya en inmemoriales, se convirtió en sinónimo de ojos cegados por el signo del dólar. Echando un vistazo a la música patrocinada y alentada desde televisiones oficiales y adláteres, sucedáneos, transformaciones de muchachos en miméticos e inertes intérpretes de karaoke, compitiendo sin piedad por espacios de gloria sin sustancia ni entraña en concursos bendecidos por masas y tutelados por ¿artistas? ya consagrados………uno no puede menos que sentirse amenazado y dedicar una sonrisa agriada de piedad, si acaso.

La vaciedad impera en nuestro escenario artístico nacional. Sí; siempre están los que están y los que han estado, silenciosamente, encubiertos por las multinacionales que agasajan a los medios bien llamados de masas. Pueblan las ciudades esforzados músicos, los hay. La parafernalia manda, sin embargo: las alharacas bulliciosas sin nada dentro.

Yo tengo un amigo que produjo con esfuerzos ímprobos su primer álbum junto a su banda. Yo tengo un amigo que viene bregando en los escenarios para poder subsistir y aferrado a lo que él considera su deber creativo, ha compuesto pequeñas canciones maravillosas. Yo tengo un amigo que todavía espera a ver plasmado en algo tangible lo que ya ha grabado en lo que espero sea – lo es ya, ciertamente – su segundo disco. Es un profesional – en sus dos sentidos – ajeno a escuelas vacías de autómatas vocalistas que ni siquiera pueden adivinar en qué consiste ser un intérprete carnal, con la entraña desnuda.

Yo tengo un amigo que se llama Oscar Avendaño. Y espera su segunda oportunidad. Gracias a los valientes, puede pasear su dignidad por escenarios, preferentemente galaicos. Pero todas las canciones se me metió hace mucho en mi fibra sensible y doliente.

Y le dejé, interpretando su versión de “Venusiana” de aquel grupo, enterrado en el mísero olvido tan propio del arrabal cultural mediático, llamado La Marabunta.

Sirva el ejemplo, querido Oscar.

http://oscaravendanhoylosprofesionales.wordpress.com/

Categorías:múSica, peRsonaL

Mar De Leche Agria

septiembre 20, 2013 Deja un comentario

Lomax

Aunque Jackie Lomax siempre vivió a la sombra de su disco “Is This What You Want?”, publicado en 1968 por Apple Records y producido por George Harrison, fue un músico curtido y con la clase suficiente para poder colaborar en Estados Unidos con Rick Danko y Levon Helm (en su álbum “Three” de 1972) y con Allen Toussaint, dentro de la banda Badger en el álbum producido por el mago de Nueva Orleans “White Lady” (1974).

Oriundo de Wallasey, muy cerca de Liverpool, Lomax no pudo, a pesar de su voz pasional, notable y ejercitada, despojarse de la carga pesada de los cuatro fabulosos, como tantos otros músicos que bebieron de las fuentes mágicas aunque envenenadas del río Mersey…el Mersey Beat ¿recuerdan?.

Looking for release from limitation?
There’s nothing much without illumination
Can fool around with every different cult
There’s only one way that brings results

Get out of Sour Milk Sea
You don’t belong here
Get back to where you should be
Find out what’s going on there.

Musicians:

Jackie Lomax – vocals
George Harrison – acoustic guitar, electric guitar
Eric Clapton – electric guitar
Nicky Hopkins – piano, organ
Paul McCartney – bass
Ringo Starr – drums

“I thought it would be a hit, but Apple released four singles on the same day and other labels would have complained if the BBC had played them all. How could I compete against ‘Hey Jude’ and ‘Those Were The Days’?”

John Richard Lomax, musician: born Wallasey 10 May 1944; died Wirral 15 September 2013.

Categorías:BEATLESONGS, múSica

This Song #207

septiembre 12, 2013 Deja un comentario

Harry Nilsson

Harry Nilsson

“Love Story” compuesta por Randy Newman e interpretada por Harry Nilsson. Se incluye en el álbum “Nilsson Sings Newman”, publicado por RCA Victor en febrero de 1970. Anteriormente la grabó Randy Newman en su primer álbum, titulado simplemente “Randy Newman”, publicado por Reprise en junio de 1968.

I like your mother
I like your brother
I like you
And you like me too
We’ll get a preacher
I’ll buy a ring
We’ll hire a band
With an accordion
A violin
And a tenor who can sing

You and me you and me, baby
You and me you and me you and me, baby
You and me you and me you and me, baby
You and me you and me you and me, baby

We’ll have a kid
Or maybe we’ll rent one
He’s got to be straight
We don’t want a bent one
He’ll drink his baby brew
From a big brass cup
Someday he may be president
If things loosen up

You and me you and me, baby
You and me you and me you and me, baby
You and me you and me you and me, baby
You and me you and me you and me, baby

I’ll take the train into the city
Ev’ry mornin’
You may be plain – I think you’re pretty
In the mornin’
And some nights we’ll go out dancin’
If I’m not too tired
Some nights we’ll sit romancin’
Watching the Late Show by the fire

When our kids are grown
With kids of their own
They’ll send us away
To a little home in Florida
We’ll play checkers all day
Until we pass away

Categorías:múSica

Desarraigo y Lobotomías

septiembre 9, 2013 Deja un comentario

Murray Gershenz

Murray Gershenz

La uniformidad y homogeneidad global, mundial, acrecentada por las técnicas innovadoras, tecnologías y artefactos depredadores del criterio intelectual conformado y fundamentado por sólidas bases asentadas, fermentadas y maduradas, se extiende a todos los ámbitos de la vida y, poco a poco, se va convirtiendo en cancerígena, explosivamente peligrosa, lentamente aniquiladora.

Mi último viaje a lo que sigue quedando de Londres, apenas la semana pasada (ciudad de carácter donde las haya) confirma mi creciente pesimismo al respecto: hordas de turistas vagando como autómatas por lo que, antaño, fue Camden market (los mismos artículos son vendidos en puestos casi idénticos……..el reclamo es indistinto, pero la lógica consumista siempre impera y se impone), un Soho cada vez más dolorosamente lobotomizado por grandes corporaciones mercantilistas, las mismas grandes empresas que dominan el mercado mundial.

Sin embargo, y en barrios poco frecuentados por el turista maleable y lentamente robotizado, topas inevitablemente con tiendas que resisten dignamente, con el orgullo y su independencia sin tacha: su atención se basa en un profundo conocimiento del artículo a la venta, el amor por la mercancía y por el trato humano al cliente se palpa casi de manera física. La tienda se sustenta en el espíritu pasional del ser humano que se esconde detrás del negocio: se cuidan los detalles que aparentan ser nimios, se huye del mensaje homogéneo, se confía en el cliente y se fomenta la búsqueda y la libertad para elegir.

Murray Gershenz, un tipo de 91 años que acaba de fallecer, dueño de “Music Man Murray”, una tienda de música que poseía los mejores atributos que se deberían demandar de un establecimiento de venta, fue el alma pasional que sustentaba la llama del negocio. Gershenz ha sido célebre por mantener el negocio por más de cincuenta años, hasta que, sepultado por las nuevas hordas supuestamente benéficas, de los formatos digitales, se vio obligado a poner a la venta sus más de 300.000 discos, la impresionante sustancia que atesoraba su famosa tienda de Los Ángeles.

Después de infructuosos intentos, al fin pudo vender su escalofriante mercancía al mejor postor (del que nunca reveló su identidad) el pasado junio.

Existe un documental sobre Gershenz , dirigido por Richard Parks. Y créanme, mi inquietud aumenta: si ya se filman documentales sobre el auténtico sabor de tiendas con carácter, con impronta propia, con una personalidad pasional y con criterio detrás, es que todo esto se va a la mierda.

Quizás sea yo mismo quien esté sufriendo un desarraigo propio de la edad. Quién sabe.

Sufrimos de amnesia, mal de superficialidad, fuegos fatuos.

Music Man Murray (movie) from Richard Parks on Vimeo.

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